Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2011 de este blog.
Aquí hay un ejemplo de la trayectoria en el 2.011 de este blog:
Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto 2.900 veces en 2011. Si el blog fuera un teleférico, se necesitarían alrededor de 48 viajes para llevar a tantas personas.
A todos nos ha ocurrido que lo que creíamos que ya había llegado a su fin, de repente toma vida de nuevo. Siempre resulta sorprendente, aunque como bien sabemos, las sorpresas son buenas y malas. De las segundas todos tenemos una colección (y si algún lector considera que no, mi más sincera enhorabuena y que todo siga igual), pero no pienso contar ningún desagradable incidente, sino todo lo contrario. Quiero compartir con aquella o aquellas personas que tengan la oportunidad de leer esta nueva entrada, la satisfacción que para mí tiene poder expresar “He vuelto”.
Hace dos años inicié con mucha ilusión este espacio en Internet dedicado a mi sueño, que es la educación. Dediqué el tiempo libre del que disponía para escribir, compartir, mostrar… Sin ninguna intención concreta, simplemente tenía ilusión. Como toda ilusión, se acompaña de sueños. En este caso me imaginaba que quizá podría llegar a alguien que le pareciese interesante, curioso, o incluso una tontería, pero que interaccionase de alguna manera con este espacio y mi tiempo hubiera merecido la pena. Sin ninguna falta de motivación aparente, me he distanciado un tiempo de este mi Mundo Educativo. Hasta que hace pocos días, durante una de mis clases a un grupo de tercero de Primaria, tuve que recurrir al blog para utilizar una web que tengo enlazada a el apartado de Top Ten Primaria para ayudar a mi explicación. Hasta ese momento, sólo yo veía útil la información que ahí se puede visitar. No tuve ninguna intención de mostrar a los chicos y chicas este espacio del que soy creadora, simplemente ellos vieron proyectado en la pizarra lo que desde mi ordenador yo hacía. Entonces ocurrió, ese grupo de veinticinco personitas hizo que el Mundo Educativo de Sonia exista en los ordenadores. Surgió de forma espontánea y gracias a ellos, este sueño vuelve. Parece que viene pisando fuerte porque si les parece interesante, curioso, o incluso una tontería, lo deciden ellos; pero han cumplido un sueño, han interaccionado con este espacio que vive en Internet.
Es maravilloso ver que hayan conseguido ilusionarme de nuevo y de la más sutil de las maneras me han puesto deberes de los que me gustan. Ahora reviso, cambio, añado, valoro más opciones, surgen nuevas ideas y sueños, escucho, elimino… Estos chicos y chicas de siete a ocho años me han motivado, enseñado y empujado a seguir. Algo que todos los profesores debemos intentar cada día y no nos sale tan bien como ellos han conseguido conmigo.
Me siento muy afortunada por haber contado con unos partícipes tan buenos y curiosos. Por ello esta entrada se titula “Gracias”, pero tengo que inventar una palabra que sirva para expresar mejor lo bien que se ha cumplido este sueño.
Como podéis ver en la sección páginas a la derecha aparecen dos novedades: “El Mundo Educativo de Sonia” que es una especie de introducción sobre este blog, y también aparece Ireland, donde presentaré fotos y novedades de las prácticas en Carlow.
Quiero también compartir con vosotros este vídeo, que resume mi idea sobre educación ciudadana. Es decir, la más útil e importante, la que enseñamos todos y muestran el mundo tal y cómo es. Espero que me digáis qué os parece.
Desde que tengo uso de razón soy de profesión estudiante. Seguro que muchos de los que están leyendo esto ahora mismo piensan “y yo”. Bueno, pues a todos nos llega el momento de sentir que estamos preparados (¿u obligados?) para despojarnos de esta etapa. Me encuentro en esta situación, la cual llevo deseando desde hace mucho. Pero a fecha de hoy, tras finalizar mis exámenes del último curso y a 9 días de irme a Irlanda para realizar mis prácticas, siento pánico. A esta frase se acompañarán respuestas del tipo: “mujer, es normal. Lo nuevo siempre da nervios, pero enseguida te adaptas”, “lo importante es que seas feliz”… A lo que estoy totalmente de acuerdo. Sin embargo, lo que siento es que después de años entre libros, centros educativos, risas, lloros y en definitiva una vida alrededor de la formación me siento distinta tras entregar el último examen. Estoy disfrutando con ello. Tanto que quiero saborear hasta la última gota de lo que pertenece a este mundillo, prolongar esa intriga por las calificaciones y seguir encontrándome con los esquemas y resúmenes de las asignaturas en los cajones, en la mesa, en la funda de plástico caida detrás del armario… Soy una pobre enferma seguramente. Pero tengo una sencilla explicación, se debe a que me siento afortunada e inculta. Que no cunda el pánico, no es una crítica al sistema educativo ni similar, pues eso merece mención aparte. Afortunada porque he tenido la gran suerte de dedicar alrededor de una cuarta parte de mi vida a estudiar, a convertirlo en mi actividad principal. Fortuna que millones de personas no tienen en el mundo, con todo lo que aporta y participa en nuestra forma de ser. Inculta porque tengo la sensación de que no sé nada, que desconozco la mayoría de las cosas que acontecen a mi alrededor y que no soy capaz de dar respuesta a infinidad de preguntas. No soy seguidora de Aristóteles ni pretendo ir de humilde, pero me siento así. El pánico del que hablaba al inicio.
Así que aquí me tenéis, una idealista que ante la idea de cambiar el mundo pensó que dedicarse a la educación es la mejor manera de conseguirlo, que no hay nada más importante después de cubrir las necesidades básicas. Pero me enfrento a una dura prueba para mí, cambiar mi visión. Para ello me estreno en un país extranjero, donde espero que me surjan muchas preguntas para encontrar muchas respuestas y sentirme a partir de ahora más preparada. Lo que os quiero decir es que tenía la ilusión de acabar esta carrera para sentir que he conseguido ser la persona que pretendía hace algunos años, pero soy un bizcocho que lleva 30 segundos en el horno, sólo una masa que puede que quede bien, o regular, que los bizcochos siempre están buenos.
En cualquier caso estudiar Magisterio me ha dado mucho, he encontrado mi sitio y cada día me surgen ideas para buscarme la vida, por lo menos no estoy perdida como hace algunos años. Pero la carrera no acaba aquí, está claro, con libros o sin libros. Quizá mi padre tenga razón cuando me dice que yo nunca voy a dejar de estudiar, que siempre tendré algo que aprender y mejorar. Espero que todos os hayáis sentido así alguna vez, con la cosa de que tienes una carrera pero tu no te sientes más sabio, simplemente algo más maduro.
Estáis todos invitados a ver el estreno de esta película, espero que os guste.
He pensado, e incluso he intentado empezar; en tener mi propio blog. Precisamente relacionado con la educación, porque es lo que me mueve. Por eso tengo muchas ilusiones depositadas en esta propuesta, que espero que por una vez no me agobie y se convierta en un trabajo de una asignatura más. Porque al final las asignaturas se acaban convirtiendo, a mi parecer, en piedras que tenemos que ir saltando y sorteando para llegar al destino deseado.
¿Qué te mueve lector? A mi las ilusiones. Las ilusiones cuya realización y consecución me han hecho y me hacen feliz. Los culpables de mis ilusiones son y serán siempre cuatro:
Todos aquellos que estén en disposición de aprender y/o quieran aprender y que en mi mano esté la posibilidad de conseguir que así sea. Por ellos un abrazo gigante.
Todo lo que desconozco y quiero descubrir, porque nadie está completo y todos podemos aprender algo nuevo cada día. Podemos viajar al otro lado del planeta y descubrir cosas que nos recuerdan lo insignificantes que somos, pero también el ser más inesperado; aquel que está muy cerca de tí, te descubre un mundo nuevo en sólo un instante. ¡Disfrútalo!
Las personas que cada día me ofrecen algo que me enseña. Aquellos que me dan lecciones diarias.
Seguir queriéndote a tí… ¡Ay, que nunca se acabe!
Espero que nadie se empalague con mi discurso filosófico. Pero en este momento de mi vida, quizá el más crítico hasta la fecha (creo que difícil de superar) veo que la sencillez de las cosas y las personas son las que realmente nos importan. Son muy frágiles y debemos valorarlas, porque ojalá pudiera decirte que no son efímeras y siempre estarán ahí, de la misma forma. Pero cambia… y es cuando lo echamos de menos. No dejes perder ni un instante de lo que te mueve, por lo que pueda pasar.
He creado una entrada wiki. Poco a poco irá teniendo más información. ¿De qué va? Pues ya sabéis que de educación. Pero todos estamos invitados a hacerlo nuestro, aportando nuestra sabiduría.
Para verlo sólo tenéis que entrar aquí. O pinchar en “mi wiki” de mis páginas.